La reparación de hernias con malla es una intervención habitual que se utiliza para reforzar el tejido debilitado y reducir el riesgo de recurrencia. Permite tratar casosde hernias inguinales, ventrales, incisionales yumbilicales. Se eligen diferentes tipos de mallas para hernias, incluidas opciones permanentes y reabsorbibles, en función de la localización de la hernia, el estado de salud del paciente y la técnica quirúrgica. Esta guía explica qué se puede esperar antes de la intervención, cómo prepararse, en qué consiste la recuperación y qué signos de alerta se deben comunicar al médico. La FDAseñala que la malla puede reducir el riesgo de que la hernia reaparezca, aunque sus beneficios y posibles riesgos deben discutirse con el cirujano.
Qué cabe esperar inmediatamente después de una reparación de hernia con malla
Tras una intervención de reparación de hernia con malla, es normal sentir algo de dolor, presentar hematomas e hinchazón alrededor de la incisión. Dependiendo de la localización de la hernia, también puede aparecer hinchazón en la ingle o en el escroto. Estos síntomas suelen ser más evidentes durante los primeros días y deberían ir remitiendo progresivamente.
Si la anestesia te provoca náuseas, empieza con alimentos ligeros y vuelve poco a poco a tu dieta habitual. El estreñimiento es frecuente después de una intervención quirúrgica, sobre todo cuando se toman analgésicos opioides. Beber mucha agua, comer alimentos ricos en fibra y caminar con regularidad puede ayudar. Tu médico también puede recomendarte un ablandador de heces o un laxante suave para evitar el esfuerzo al defecar.

Síntomas de alerta tras una intervención quirúrgica con malla para hernias
Es habitual sentir un dolor leve, presentar hematomas e hinchazón tras una intervención quirúrgica con malla para hernias, y estos síntomas deberían ir remitiendo a medida que la zona se cura. No obstante, si el dolor se agrava, la hinchazón sigue aumentando o los síntomas reaparecen tras haber mejorado inicialmente, debes acudir a tu cirujano para que te examine.
Ponte en contacto con tu profesional sanitario si observas alguno de los siguientes síntomas:
- Fiebre, escalofríos o una sensación de malestar inusual
- Aumento del enrojecimiento, la sensación de calor o la hinchazón alrededor de la incisión
- Pus, un olor desagradable o secreción persistente de la herida
- Sangrado que no se detiene tras aplicar una ligera presión
- Dolor intenso o dolor que no se alivia con la medicación recetada
- Náuseas o vómitos persistentes
- Dificultad para orinar
- Aumento del dolor o la hinchazón en la ingle o los testículos
- Un nuevo bulto cerca de la zona operada, lo que podría indicar que la hernia ha reaparecido
- Dolor, rigidez o molestias que no mejoran con el tiempo
Acude urgentemente al médico si presentas dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayos, dolor abdominal intenso y repentino, vómitos continuos, abdomen hinchado o incapacidad para evacuar heces o gases. Estos síntomas pueden indicar una complicación grave y no deben ignorarse.
Algunos problemas relacionados con la malla, como el dolor crónico, las infecciones, la recurrencia de una hernia, la obstrucción intestinal o el desplazamiento de la malla, pueden aparecer semanas, meses o incluso más tiempo después de la intervención quirúrgica. Cualquier síntoma nuevo o persistente cerca de la zona reparada debe consultarse con un profesional sanitario cualificado.
Técnicas quirúrgicas avanzadas y opciones de tratamiento
La reparación abierta de hernias implica un acceso directo a través de incisiones más grandes, adecuada para casos complejos que requieren una reconstrucción de la pared abdominal. La cirugía laparoscópica y la cirugía robótica utilizan incisiones pequeñas e instrumentos quirúrgicos avanzados, lo que se traduce en menos dolor y un tiempo de recuperación más rápido en comparación con los métodos de cirugía abierta. Las tres técnicas incluyen la colocación de malla, aunque el procedimiento difiere significativamente. En la reparación abierta, la malla protésica se coloca directamente sobre el defecto herniario, mientras que los procedimientos laparoscópicos y robóticos permiten colocar la malla desde el interior de la cavidad abdominal para lograr una integración óptima con el tejido. La reparación robótica representa la técnica quirúrgica más avanzada disponible, en la que los cirujanos operan desde una consola informática con mayor precisión.
La preparación prequirúrgica incluye análisis de sangre completos, tomografía computarizada para evaluar el lugar de la hernia y evaluación de problemas de salud que puedan afectar a la cicatrización. El equipo asistencial revisa los antecedentes médicos, los problemas de salud actuales y determina si la anestesia general o la anestesia local es la más adecuada para la intervención quirúrgica.
Beneficios y riesgos de la reparación de hernias con malla
Las ventajas del uso de malla en el tratamiento de las hernias están ampliamente demostradas. La malla reduce significativamente las tasas de recidiva en comparación con las reparaciones sin malla, ya que proporciona un refuerzo duradero a la pared abdominal. Su estructura porosa favorece el crecimiento tisular y estimula la formación de tejido nuevo, lo que suele traducirse en un proceso de recuperación más fluido. Estas ventajas han convertido la reparación de hernias con malla en el tratamiento de referencia para la mayoría de las intervenciones quirúrgicas de hernias inguinales y ventrales.
Dicho esto, ningún dispositivo médico está totalmente exento de riesgos. Las posibles complicaciones pueden incluir infección, formación de tejido cicatricial, adherencias o, en raras ocasiones, obstrucción intestinal. La probabilidad de que se produzcan estos problemas varía en función del tipo de hernia, el tipo de malla utilizada y la técnica quirúrgica empleada. Las complicaciones graves relacionadas con la malla son poco frecuentes, especialmente cuando los procedimientos son realizados por cirujanos experimentados que utilizan la técnica adecuada, pero el perfil de riesgo de cada paciente es único. En el Torrance Hernia Center, nuestro equipo adopta un enfoque cuidadoso e individualizado para minimizar el riesgo y favorecer una recuperación óptima.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se fija la malla para la hernia inguinal?
Durante la intervención quirúrgica, la malla se coloca sobre la zona debilitada de la pared abdominal. Dependiendo de la técnica quirúrgica y del tipo de malla, esta puede fijarse con suturas, pegamento quirúrgico o pequeños dispositivos de fijación denominados «tacks». Algunas mallas son autofijables, mientras que otras pueden no requerir fijación adicional. Con el tiempo, el tejido corporal crece alrededor y a través de la malla, lo que ayuda a mantenerla firmemente en su sitio. El método de fijación depende de si la intervención es abierta o laparoscópica, de la localización de la hernia y del criterio del cirujano.
¿Por qué se utiliza malla en la reparación de hernias?
La malla refuerza la zona debilitada de la pared abdominal y distribuye la presión sobre una superficie más amplia. Esto permite reparar la hernia sin ejercer una tensión excesiva sobre los tejidos circundantes. En muchos pacientes, la reparación con malla también puede reducir el riesgo de que la hernia vuelva a aparecer. Sin embargo, el método de reparación más adecuado depende del tipo de hernia, del estado de salud del paciente y de la recomendación del cirujano.
¿Se disuelve la malla para hernias?
No todas las mallas para hernias se disuelven. Las mallas se clasifican generalmente en permanentes, reabsorbibles o parcialmente reabsorbibles. Las mallas permanentes permanecen en el cuerpo para proporcionar soporte a largo plazo. Las mallas reabsorbibles se descomponen gradualmente con el tiempo, mientras se desarrolla tejido nuevo para dar soporte a la zona reparada. En el caso de las mallas parcialmente reabsorbibles, una parte se disuelve, mientras que el material restante permanece en su sitio. El tipo de malla que se utiliza se selecciona en función del estado del paciente y del criterio clínico del cirujano.
¿Puede reaparecer una hernia tras una reparación con malla?
Sí, una hernia puede reaparecer tras una reparación con malla, aunque, por lo general, la malla reduce el riesgo de recurrencia. Una hernia puede reaparecer debido a una mala cicatrización de los tejidos, una infección, el tabaquismo, la obesidad, levantar peso demasiado pronto tras la cirugía o una presión continuada causada por tos crónica o estreñimiento. La técnica quirúrgica, así como el tamaño y la localización de la hernia, también pueden influir en el riesgo. Seguir las instrucciones de recuperación de tu cirujano y dejar pasar el tiempo suficiente para la cicatrización puede ayudar a reducir la probabilidad de recurrencia.
Por qué Torrance Hernia Center es el ajuste correcto
En el Torrance Hernia Center, nuestros cirujanos, certificados por el colegio de médicos, están especializados en todos los métodos de reparación quirúrgica, desde la reparación abierta tradicional hasta las técnicas robóticas más avanzadas, lo que garantiza que cada paciente reciba el tratamiento más adecuado para su caso concreto.
Nuestro enfoque integral incluye la selección de mallas protésicas avanzadas, quirófanos de última generación y equipos multidisciplinares de atención al paciente. Ponte en contacto con nosotros hoy mismo para obtener una visión completa y holística de tu salud.
https://www.fda.gov/medical-devices/implants-and-prosthetics/surgical-mesh-used-hernia-repair







